Históricamente, el sadhu-samaja, la sociedad de santos vaisnavas, nunca ha sido impresionada con insignificantes muestras externas de devoción. Sin embrago, ellos se conmueven cuando ven la genuina humildad vaisnava, y otras buenas cualidades que se manifiestan en el devoto debido a su dedicación a las instrucciones y al bhajan dado por el guru (guru-nistha). Por lo tanto, los devotos introspectivos prefieren mantener a su guru escondido y glorificarlo exhibiendo un comportamiento ejemplar. 

Para algunos devotos exponer a su guru es una forma de evitar la realidad de su propia falta de progreso. Ellos quieren respeto, y piensan que la mejor manera de obtenerlo es anunciándose a sí mismos como discípulos de una gran personalidad en lugar de manifestar las cualidades de un vaisnava. Sin embargo, este tipo de mentalidad engañadora nunca va a atraer la atención de personas santas. Ellos no se impresionan por de quién hayamos tomado iniciación o instrucción. En realidad ellos quieren ver cuál es nuestro nivel de realización.

Ya que dichos neófitos equiparan la demostración de respeto hacia ello con la demostración de respeto hacia sus gurus, cuando alguien los reprende o fracasan en recibir el honor y reconocimiento que desean, acusan a los devotos, “¡Has ofendido a mi guru!” De esta manera, Kali, la personificación de esta era de riña e hipocresía, es capaz de entrar en el movimiento de Sri Chaitanya Mahaprabhu y provocar desacuerdo, distrayéndolos de su verdadera misión de cantar y distribuir los santos nombres.

sanatana

Así que la instrucción de Srila Sanatan Goswami gopayed gurum atmanah– “Uno debe esconder a su guru”- invita a los devotos a profundizar más en su relación con el guru, basando esa relación en seguir las instrucciones sobre el servicio y el bhajan que el guru ha dado.

Fuente: Sri Krishna Kathamrita Bindu # 16

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