La verdad posee una característica única que es el mostrarse o esconderse a voluntad. No es una nimiedad cuando declaramos la palabra ‘verdad’ Absoluta con nuestra boca. En la cultura en la que fui criado, hay un dicho que dice: “Ponte de pie cuando pronuncies su nombre”. Este dicho se refiere a personas honorables, y quiere decir: “No digas nada de la otra persona, sin primero ofrecerle la honra merecida”.

Como este acto aplica a las personas honorables de este mundo, ¿cuánto más podría aplicarse a todo lo que es honorable más allá de este mundo? Cuando hablamos de la ‘Verdad Absoluta’ estamos definitivamente considerando la verdad más honorable, una que está más allá de cualquier otra verdad. Para nosotros, practicantes aspirantes en el camino de la devoción pura, ‘Verdad Absoluta’ es sinónimo de Hari, Guru, Vaisnava y Bhagavad Gita (sastra). Por tanto, siempre ofrecemos nuestras oraciones y respetos a ellos, antes de empezar a hablar sobre asuntos espirituales. 

Ofrecer respeto y honor implica una forma apropiada en la que hablamos de ellos, de acuerdo con tiempo, lugar y circunstancia. Tan solo hablar de ellos no necesariamente implica honrarlos. Inclusive lo contrario, puede significar deshonrarlos y hacernos daño a nosotros mismos, perdiendo el aprecio que tenemos por ellos. Como dice la famosa cita bíblica: “No deis las cosas santas a los perros, ni arrojéis vuestras perlas a los puercos, no sea que las pisoteen, y revolviéndose os destrocen.” Mateo 7.6.

Servir a Hari, Guru, Vaisnavas y Sastra es un asunto delicado. Honrarlos y apreciarlos es ya delicado así que qué decir de predicar sus glorias. 

La vida y la providencia parecen haber sido favorables con nosotros, trayéndonos a la asociación con esta realidad espiritual. Ahora, nosotros debemos ser agradecidos por ello y al mismo tiempo cuidadosos con lo que hacemos con ello. Como estudiantes aspirantes tan solo podemos avanzar en este camino por medio de la indagación honesta y el esfuerzo sincero de servir y complacer a aquellos que nos guían. Esta realidad de nuestra practica espiritual, si la hay, está sucediendo en nuestros corazones y no pretende ser mostrada indiscriminadamente en público. Debemos ser conscientes del hecho de que estudiar la Verdad Absoluta, significa ser estudiantes por siempre. Así que inclusive cuando le hablamos y enseñamos a otros, debemos hacerlo desde la posición de un estudiante de la Verdad Absoluta, y no como su propietario. Esto asegurará que manifestemos la actitud y tono apropiados.  

Habiendo dicho esto, quiero reflexionar sobre algunos asuntos esenciales que estamos enfrentando como comunidad de aspirantes en el camino del servicio devocional puro. Cuando digo comunidad global, quiero referirme al hecho de que podemos instantáneamente ser conscientes de lo que otros practicantes están pensando y podemos escucharnos en nuestros pensamientos, sin obstáculos externos, como solían existir en la forma de localización geográfica, distancia institucional, barreras de lenguaje y demás. Vivimos la era de la expansión de los circuitos de comunicación, con inclusive, funciones de traducción automatizadas. Aunque suena práctico y prometedor, es bien sabido y un hecho ya estudiado, que los medios de comunicación modernos afectan la calidad de la comunicación. Mientras que las intenciones honestas del intercambio espiritual ciertamente pueden compensar significativamente el efecto negativo de ciertos medios de comunicación, al mismo tiempo; debemos ser conscientes de la susceptibilidad a la distorsión y a la incomprensión.

Obviamente hay una gran diferencia entre tener nuestras conversaciones espirituales hoy en día por medio de las redes sociales y otros canales, en comparación con las conversaciones que los practicantes tuvieron en tiempos pasados. Para empezar, nacimos en tiempos diferentes y en un contexto cultural completamente distinto, principalmente sin ninguna tradición de discusión espiritual, y menos una tradición de elaboración en escrituras védicas y pensamientos relacionados.  

Estos hechos no deben hacernos sentir descualificados para pensar y hablar sobre contenido védico, al contrario, deben ayudarnos a proseguir en nuestro propósito con más cuidado y atención.  En primera instancia, debemos estar dispuestos a ser coherentes con lo que decimos, a la vez que debemos ser conscientes del tamaño y peso de las palabras y verdades que se ponen en nuestra boca. 

Por la misericordia sin causa del Señor Sri Chaitanya Mahaprabhu y sus sirvientes dedicados, especialmente Srila AC Bhaktivedanta Svami Prabhupada, estamos en la posición de hablar de estos temas espirituales hoy en día. Ellos han hecho que la esfera de la realidad trascendental antes desconocida sea próxima y tangible para nosotros, tendiéndonos sus manos de ayuda, presentándonos todos los diferentes temas espirituales, explicándonos e invitándonos al proceso por medio del cual estos temas y realidades pueden ser alcanzadas. Su prédica es un acto de compasión, transmisión de conocimiento y habilidad de ocuparnos en el servicio al Señor Supremo.  

Como todos y cada uno de nosotros empezamos este camino desde diferentes experiencias de vida, y traemos experiencias de nacimientos previos, naturalmente tendremos nuestra forma única e individual de relacionarnos con el proceso. La magnanimidad del Señor Chaitanya es incomparable inclusive a todos los demás reveladores de realidades divinas, por cuanto Él se ha extendido a si mismo hasta hacer la verdad más elevada accesible a los más caídos y menos cualificados. Esto significa que Él mismo ha creado una gran zona de influencia espiritual, abrazando prácticamente a todas las entidades vivientes y dando protección a todos y cada uno. Hay espacio para el progreso de todos, en tanto él/ella esté recibiendo la compasión, conocimiento apropiado y la oportunidad de servir a Hari, Guru y Vaisnavas. Estas son las características esenciales de la cultura de la conciencia de Krishna. La ausencia de uno de estos tres pilares, haría que todo el sistema se deteriorara en otra cosa. 

Como practicantes aspirantes o aquellos que hemos viajado en este camino, estamos hechos de estos tres ingredientes, la compasión de nuestros guardianes, el conocimiento que ellos nos han impartido, y el servicio que hemos tenido la posibilidad de hacer; todo lo cual nos ha permitido realizar el conocimiento impartido y la naturaleza de su compasión. Habiendo hecho tanto, y conociendo tanto más, no nos hace realizados; es todo la gracia y las bendiciones de nuestros guardianes divinos. 

Vivir, compartir y servir a los Vaisnavas es una experiencia que no se puede comparar con ninguna otra. Es una cultura propia, la cultura de la conciencia de Krishna, con su propósito propio, con sus propias dinámicas y etiqueta. En este sentido, los Vaisnavas son categóricamente diferentes al resto del mundo. 

Pero esto no los hace personas de un grupo elite, tampoco una comunidad cerrada. Por la naturaleza de su fe y su propósito, ellos son los seres más humildes y por la orden del Señor Sri Chaitanya Mahaprabhu, son los más compasivos, dispuestos a compartir con otros los regalos más valiosos en forma de bendiciones espirituales, las cuales ellos a su vez han recibido. 

Por tanto, la forma de interactuar de un Vaisnava con otros, siempre se caracteriza por la humildad, el respeto y la compasión. Los Vaisnavas nunca predican para mostrarse, o para satisfacer un motivo egoísta. Nunca debaten o discuten con otros solamente para estar en lo correcto y no ser compasivos. Su único propósito es satisfacer al Señor Sri Krishna Chaitanya. Esta es la cultura Vaisnava. 

Volviendo a nuestras realidades modernas, a nuestra prédica y a nuestra interacción a través de las redes sociales, a las denominadas campañas de prédica de los oradores itinerantes, los debates entre los devotos aspirantes y otras actividades que son supuestamente para expandir la Conciencia de Krishna, al extender una mano amiga a otros, al ser compasivos, al impartir conocimiento apropiado, y dar oportunidad de servicio; no podemos sino reconocer la gran falta del verdadero espíritu de la cultura Vaisnava. El tono que subyace todas estas actividades es comúnmente el ego y no la compasión, la humildad, el amor, la confianza y el deseo de glorificar a Hari, Guru y Vaisnavas. 

Pareciera como si hubiésemos caído en la trampa que el Platón antiguo advirtió, por medio de las palabras de Sócrates en el Fedón. Hablando sobre la invención de las letras -lo que implica las palabras escritas y el conocimiento de los libros- él dice que son buenos para recordar, pero no para la realización. Ofrecen una apariencia de sabiduría, porque el conocimiento sin instrucción no puede llevarnos a la verdadera sabiduría y realización. Dice que aquellos orgullosos de su conocimiento serán en realidad ignorantes y que es muy difícil lidiar con ellos. Aparecerán como sabios cuando en realidad no lo son.   

Nosotros occidentales y aspirantes modernos al camino de la devoción, somos fácilmente impresionables y estamos obsesionados con el conocimiento y la información. Hay tantas literaturas Vaisnavas en el mercado, tanta información circulando en el internet, tantas clases que se dan que repiten lo consabido del vasto campo de conocimiento. Cada uno puede acceder cualquier tipo de información con tres clics, y aquellos con mejor capacidad de memoria pueden almacenar gran cantidad de información. Aquellos con posibilidad de viajar, pueden ir y escuchar personalmente a los más famosos oradores. Pueden hasta inclusive, grabar sus charlas y compartirlas con otros.  

Gracias a esta forma de interacción, la conciencia de Krishna e inclusive sus aspectos esotéricos más sagrados parecen estar muy cerca y a la mano, pero en realidad, pueden estar muy lejos y ser completamente confidenciales. Peor aún, pueden terminar siendo tergiversados y distorsionados. Todas estas transacciones superfluas de repetir lo escuchado y lo leído, del copiar y pegar largas listas de citas por el bien de establecer la propia opinión sobre las de otros, no puede llevarnos al contacto con la realidad profunda de la conciencia de Krishna. Muy al contrario, solamente crean dudas y controversias innecesarias:

 bahu-sastre – por los muchos libros o escrituras; bahu-vakye – por las muchas versiones de muchas personas, citte – dentro del corazón, bhrama — duda, haya — hay; sadhya-sadhana – objetivo y medios. srestha – sobre el reto, na — no; haya — hay, niscaya — certeza. 

Traducción: Si uno se vuelve un ratón de biblioteca, leyendo muchos libros y escrituras y escuchando muchos comentarios y las instrucciones de muchas personas, esto producirá duda dentro del corazón. De esta forma, uno no puede alcanzar el verdadero objetivo de la vida.  (Capítulo 16, Texto 11. Sri Caitanya-Caritamrita.)

Para avanzar de manera saludable, necesitamos las instrucciones compasivas y la oportunidad misericordiosa para hacer servicio que viene del exterior, y de nuestro lado debemos traer un deseo sincero de responder adecuadamente. Estas son algunas de las características generales de una relación real y comprometida con Hari, Guru y Vaisnavas, donde la rendición es el fundamento sobre el cual, el escuchar, el leer, el cantar y otras actividades devocionales pueden dar frutos de realización; mientras que la discusión de grandes verdades y altas conclusiones pueden ser el resultado natural de estas anteriores. 

El conocimiento tiene la intención de darnos guía y no de obstruir nuestro proceso. Está allí para hacernos humildes y no orgullosos. Esta allí para hacernos comprender que no podemos capturar la verdad Absoluta con nuestro puño. Que no somos los conocedores, pero lo conocido, que no somos los videntes, pero lo visto. Que el único camino para aproximarnos a la verdad es por medio de la rendición y la dedicación y no por medio del esfuerzo empírico intelectual, ni tampoco por medio de ningún desempeño caprichoso. Es como el Señor Jesucristo dijo: “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”.

Desafortunadamente, nos hemos recargado con tanta información y nos hemos inmiscuido en tantos debates inútiles y no constructivos. Hacer conciencia de Krishna no significa servir a Krishna, de la misma forma en que al sentarnos en un carro, no quiere decir que ya hemos alcanzado nuestro destino final. 

Si realmente queremos avanzar, debemos tomar el camino real, que implica la asociación apropiada, la actitud y las actividades apropiadas. El pasado tiene su importancia por cuanto nos permite comprender ciertos malentendidos y patrones de comportamiento para no repetirlos de nuevo. Los problemas que veamos en otros tan solo son útiles si aprendemos de ellos, y se convierten en nuestro obstáculo si criticamos y nos sentimos superiores a otros.  

Es un hecho que el mundo actualmente está pasando por una época de información. La información está por todos lados, de la misma forma en que estamos rodeados por hordas de información relacionadas con la conciencia de Krishna, de comunidades Vaisnavas y de los devotos; de manera tan acuciosa que inclusive podemos perder el propósito de la conciencia de Krisna de nuestra vista, o pensar que la conciencia de Krishna es algo fuera y no dentro de nosotros. Por tanto, todo conocimiento y toda información debe estar acompañada de compasión, servicio y bendiciones. Sin estas tres características fundamentales, es mejor tomar distancia de tales ambientes.   

BR Svami

Diciembre 2023

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