Cualificarnos para entrar al mundo espiritual no es fácil. Todo el proceso radica en la superación del ego, para poder salir del propio ensimismamiento que no nos permite percatarnos de los deseos del Señor Supremo, Sus leyes en la naturaleza y muchas veces ni si quiera de las necesidades más básicas existentes en nuestro entorno, porque imaginamos que lo más importante soy YO, y YO, y más YO.



Al tener asociación con los vaisnavas y ser aceptado por ellos, se nos abre la perspectiva más brillante de la vida, junto con el procedimiento para dejar este horrible egoísmo. La vida y práctica espiritual son un camino largo y delicado. Es un balancear entre el ánimo que proviene del deseo de unirnos en confianza con el Señor, y necesario respeto ante una idea tan elevada y extraña desde nuestra presente experiencia material. La distancia recorrida en este sendero es proporcional a la profundidad de nuestra realización espiritual.

Al final del camino se encuentra Goloka, el territorio más sagrado y secreto, en donde el alma puede vivir una relación más íntima con el Señor, lejos del alcance del ego falso y sus contaminaciones. Es el lugar en donde hasta la veneración formal se queda afuera, dejando y protegiendo sólo el espacio en donde gobierna exclusivamente el amor puro.

Recorriendo el camino uno va purificándose, siempre ocupado en el sadhana bhakti, bajo guía apropiada y las bendiciones que vienen de arriba. Esa es la única manera de llegar hasta Goloka. Saltar sin cualificación, imponiendo nuestros conceptos mundanos sobre esta realidad divina, de la cual hemos recibido testimonio a través de escrituras y sadhus, tratándola de manera ordinaria, intelectualizandola, sin el respeto adecuado y servicio bendecido hacia ella, nos hará ofensores y nos alejara del dominio transcendental, quizá para siempre. pujala raga-patha gaurava bhange, ese son el concepto y el bhajan dado por Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura Prabhupada, los cuales, son muy exigentes, pero son la receta segura para alcanzar la meta última, Goloka, y no volverse un observador superficial, o peor aún, un ofensor. No debemos ser unos insensibles o brutos, acercándonos a algo tan fino, elevado y transcendental.

Un ejemplo de insensibilidad con el dominio superior lo encontramos en una historia referente a un brahmana que solía narrar el Srimad Bhagavatam: Un día del bhagavata-saptaha (narración del Srimad Bhagavatam en siete días) habló y explicó el Damodara-lila. Siendo un erudito aparentaba ser experto en el bhagavata-saptaha. El brahmana entraba en muchos detalles y daba explicaciones muy interesantes. Así, al terminar el día, el brahmana terminó su clase explicando el significado de Damodara (dama= cuerda y udara=abdomen) y la forma en que madre Yasoda dejo a Krishna  amarrado con cuerdas a un mortero. Ahí terminó la clase y dijo que mañana continuaría relatando el lila.

Al regresar a su casa, el brahmana se durmió, pero en la mañana del día siguiente, se dio cuenta que un ladrón  había entrado en su casa, robándose todo el dinero que el había acumulado haciendo los bhagavata-saptahas. Muy afectado por la pérdida del dinero, le preguntó a Krishna -¿cómo es posible que me roben? Yo soy tu devoto, estoy hablando del Bhagavatam, estoy expandiendo Tus glorias, ¿cómo es posible que me pase esto a mí? ¡¿No pudiste protegerme de esta miseria?!
Después de lamentarse y quejarse con Krishna, el brahmana se durmió y Krishna se apareció en su sueño diciéndole: -Brahmana, porque te quejas conmigo. Yo no tengo culpa. Tú me dejaste amarrado ayer. Tú dijiste que soy Damodara, amarrado con cuerdas por el abdomen y me dejaste ahí. Así atado no pude hacer algo para proteger tu dinero.

El brahmana se despertó y entendió inmediatamente su error: no debió parar su hari-katha, dejando a Krishna amarrado al mortero. Después de ese incidente, el brahmana fue más cuidadoso, más sensible al presentar los testimonios de las escrituras.

Los pasatiempos, no son historias ni recuerdos de épocas pasadas, son realidades eternas.  En el caso de este brahmana, Krishna quiso darle una enseñanza muy importante y por eso lo ayudó a entender su error.

Nosotros estamos cometiendo errores a cada paso. Somos muy insensibles a las realidades divinas, en cuanto a como presentarlas y como servirlas. El ego nos ha hecho muy burdos, por ello, también solemos actuar de manera muy insensible e indiferente ante las necesidades y los sentimientos finos de los vaisnavas.

Muchas veces tendemos a enfocarnos únicamente en nuestras necesidades, dándoles una justificación aparentemente espiritual. Puede suceder que no tengamos predisposición para el servicio y que en nombre de bhajan y parikrama soslayemos la importancia de colaborar con el plan divino. Con esta actitud no podremos más que quedarnos en la superficie, y terminamos siendo imitadores en vez de ser sirvientes.

Ante ese reto me inclino y oro por la misericordia de mi maestro espiritual, para que me otorgue sus bendiciones, y así poder apreciar que es el bhakti puro de verdad y poder dedicar mi vida en este sendero.

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