por Svami BR Sridhara

También hay los así llamados gurús Vaisnavas que han dejado la línea correcta pero que profesan estar en la escuela Vaisnava. Vinieron quizás con algo de sinceridad pero se vieron influenciados por una mala asociación y así cambiaron su fe. Estas son cosas muy complicadas, pero la diferenciación es posible. Cuando se diferencia claramente que existe una situación tan desafortunada, entonces el discípulo debe tomar ciertos pasos. También es posible que, con el corazón roto, se arriesgue a renunciar a la posibilidad de progresar en esta vida. Sin progreso, con el corazón roto, vive pensando, ‘Mi elección ha sido equivocada y mi intento en esta vida se ha malogrado y esa es mi desgracia. Sin embargo, por lo menos buscando la ayuda del Señor Supremo, tendré alguna esperanza de que en mi próxima vida pueda encontrar ese verdadero hilo de progreso.”

Pero puede haber alguien de fuerte comprensión que pueda cambiar su camino de aquí a allá. Esto se puede dar sobre todo si alguna ignorancia incidental le ha cubierto por el momento y ahora ha desaparecido para que pueda ver claramente qué es qué.

Él puede considerar, “He comprado un boleto directo pero al hacer algún progreso he llegado a entender que hay algunos obstáculos en la línea. Por lo tanto, a partir de esta situación puedo aceptar otro tren en otra línea para ir donde no hay peligro.” Si resulta evidente que adelante hay algún peligro, entonces aunque se haya comprado un boleto para pasar por esta línea surge la necesidad de bajar del tren en un cruce y aceptar otra línea para llegar a la meta. Es muy posible que esta consideración surja si las cosas ocurren de esa manera.

Alternativamente, alguien puede considerar que ha comprado un boleto y por lo tanto debe seguir por esa línea. Pero la consideración absoluta es que, “Quiero ir a ese destino, y voy a ir para ese propósito. Así que, si en el camino encuentro que hay alguna dificultad, entonces debo cambiar de rumbo.” Este es el sentido común.

partha naiveha namutra, vinasas tasya vidyate 

na hi kalyana-krt kascid, durgatim tata gacchati
(Bg. 6.40)

Alguien que es sincero en su actividad no tiene que temer nada porque el Señor es el guía. El es también la guía interior a través de gurudeva. Por Su dirección todas estas cosas se hacen. El toque final de la mano es con el Supremo.
También está la consideración de la asociación, sanga. Supongamos que he comprado un boleto y voy sin problemas hacia el destino pero algún asat-sanga, alguna mala asociación, viene a mí. Algún traficante o algún ignorante puede decir, “No, no, hay peligro por delante, así que bajemos”. Puedo estar influenciado por eso, falsamente. También puede suceder que por mala asociación a veces alguien puede ser llevado a rechazar a un buen gurú.

También puede suceder que yo haya comprado mi boleto, pero surge una duda y me quedo perplejo y me bajo. Pero al final veo que he hecho mal: que he cometido un gran error. Eso también puede ser.

De todas formas, nuestro sincero anhelo por la verdad vendrá a nuestro rescate, y esa sinceridad de anhelo depende del pasado sukrti. El tipo y la calidad de la ayuda que se me inyectó en mi etapa inconsciente vendrá a ayudarme siempre. Desde el fondo vendrá a decirme, “¡Haz esto, haz esto!” La sinceridad es necesaria.

Cualquier evento es una combinación de muchas cosas. Pero aquellos que son sinceros, que están ansiosos por ayudarse a sí mismos, no pueden ser engañados por mucho tiempo. Ese debería ser nuestro consuelo, nuestra consolación. “Si no me gusta ser un cómplice de mi propio engaño, entonces nadie puede engañarme en este mundo.” Uno debe tener una imparcialidad mental, porque el ojo vigilante del Absoluto siempre está ahí. Debemos tener tal confianza y tal fe que el ojo vigilante del Supremo está en todas partes. Puede que no lo vea, pero Él es mi mejor amigo y sólo yo quiero ir hacia Él y Él lo sabe. Entonces, ¿hacia quién voy a ir? Él está mirando todo, aunque yo no pueda. El Absoluto es la posibilidad absoluta. ¡Lo finito es ir al encuentro del Infinito! Es la cosa más audaz, la más imposible, y vamos a hacerla posible por nuestro impulso interior. Nuestro impulso interior, eso es todo.

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