Todas las Glorias a Guru y Gauranga.

Queridos y respetados hermanas y hermanos,
por favor acepten mis humildes reverencias.

Estuve dudando en estos días si debería dirigirme a ustedes y de qué forma. Los comunicados, opiniones y acusaciones se han vuelto populares en los últimos tiempos, pero en lo personal no encuentro en ellos una dimensión que realmente pueda beneficiar al que habla, ni a aquel sobre quien se habla. Las circunstancias me han llevado finalmente a concluir que sí debería pronunciarme, y que ello debe ser de una forma sincera y transparente. Dejando el impacto que mis palabras puedan tener o no, en las manos del Señor Supremo. Mi propósito no es juzgar ni hacer a nadie creer en algo, sino compartir mi perspectiva, sentir y decisiones. Cada quien hará con esto lo que considere apropiado.

Estoy convencido de que todo lo que puede llegarle a uno en Conciencia de Krishna es finalmente bueno, mientras uno mantenga el deseo de seguir aprendiendo y avanzando a la luz de las enseñanzas de Guru, Sastra y Sadhu.

Por la misericordia del Señor Supremo, yo conocí la Conciencia de Krishna a través de los libros de Srila Prabhupada. Durante varios años intenté estudiar y practicar el proceso de acuerdo con mis posibilidades, viviendo solo y sin asociación cercana. En esa misma época tuve varios intentos no exitosos de unirme a la institución que Srila Prabhupada había fundado. Posteriormente me di cuenta que muy probablemente hubiera tenido dificultades para mantenerme en esa institución; por la manera poco abierta en su manejo y en la transmisión de las enseñazas de Srila Prabhupada.

Al conocer a mi maestro espiritual, Srila BA Paramadvaiti Swami, yo sentí haber encontrado un representante fidedigno de Srila Prabhupada. Eso me llevó de manera natural a aceptar su refugio y guía. El servicio a mi maestro espiritual y su misión es exigente, y me ha regalado muchas realizaciones valiosas por las cuales estaré siempre muy agradecido. Con base en ellas y por la misericordia de mi maestro espiritual he llegado a tener la asociación de Sadhus excelsos en nuestro linaje. En algunos casos pude ejecutar un servicio, aunque insignificante, a estas grandes almas; escuchar sus explicaciones de los Sastras e incluso recibir instrucciones personales, por lo cual me siento aún más bendecido y agradecido.

Por el deseo del Señor Supremo, y con el único fin de fortalecer nuestras realizaciones y reafirmar el propósito por el cual hemos venido a Conciencia de Krishna, yo, al igual que muchos de mis hermanos espirituales llegamos a estar expuestos a una gran prueba durante los últimos meses. A diferencia de la mayoría de mis hermanos, cuya prueba fue procesar y resolver mensajes que recibían a través de redes sociales, y opiniones/conclusiones derivadas de estos mensajes; a mí, en cambio, por haber estado mucho tiempo en asociación física con mi maestro espiritual, por haber visitado, predicado, y establecido relaciones de confianza con devotos en diferentes partes de la misión, y por haber tenido devotos a mi cargo, las pruebas vinieron exigiendo un mayor compromiso de mi parte con personas y situaciones reales, no virtuales, incluyendo un mayor compromiso con mi maestro espiritual y con la comunidad. Bien o mal hecho, dejo el juicio al Señor Supremo y a devotos con criterio avanzado, intenté responder de la mejor manera a cada situación, preguntándome qué es lo que necesita mi maestro espiritual, qué es lo que necesita la comunidad y qué es lo que necesito yo. Siendo muy honesto, consciente de mis necesidades personales, y en contra de los consejos de algunos amigos, fui llevado por la idea -quizá un poco sentimental- de la familia espiritual. Y me preocupé más por las otras dos necesidades y no por las mías.

Guiado por las palabras del Aditya Purana: (avidyo vā sa-vidyo vā gurur eva janārdanaḥ / mārgastho vāpy amārga-stho gurur eva sadā gatiḥ) citado en el Hari-bhakti-vilāsa (4.359): “Sea ignorante o erudito, el guru es Kṛṣṇa Mismo. Sea en el sendero o fuera de él, el guru es siempre mi refugio”. La fidelidad al maestro espiritual nunca fue cuestionada por mí. Reconociendo el hecho de que el maestro espiritual se puede equivocar y que en dicho caso puede incluso requerir de la ayuda de uno o de la comunidad, lo que él personalmente ha admitido y pedido. Y dando prioridad a lo que él puede llegar a necesitar, por encima de lo que yo o nosotros necesitemos de él, me quedé a su lado y de toda la situación, tratando de ayudar.

Naturalmente, no todos los discípulos son capaces de ver y actuar con base en estas ideas. Para algunos, la idea de que el maestro espiritual pueda cometer errores y aún más depender de la ayuda de sus discípulos sacude los fundamentos de su fe. Como un mecanismo de auto-defensa, de acuerdo con Srila BR Sridhara Deva Gosvami, la fe débil requiere enemigos. En parte por esa razón, y también por intereses institucionales de algunos, fui públicamente y en reiteradas ocasiones considerado enemigo y traidor de mi maestro espiritual y de la misión. Siendo esa la opinión de algunos pocos, entre ellos devotos mayores que me conocen desde hace años (y que por eso me sorprenden más y me hacen dudar sobre sus motivos). Y otros quienes prácticamente no me conocen, ni saben nada de los retos que me han tocado. Con sus opiniones multiplicadas por las redes sociales y aceptadas por una cantidad de devotos ingenuos y poco críticos, de repente me encontré expuesto a un ambiente muy hostil y sectario. Lo que nunca pensé llegar a ver de esta manera en nuestra familia espiritual, considerando que habíamos aprendido de los errores del movimiento para la Conciencia de Krishna en el pasado; entre otras ofensas contra los bienquerientes, hermanos espirituales del Guru, ambientes hostiles y amenazas, y muchas cosas más, ahora manifestándose al frente mío con gran claridad e intensidad.

De ninguna manera quiero hacerme una víctima o decir que fui tratado de manera injusta, porque finalmente el mundo es perfecto y el error es dentro de uno. Fue mi error dejarme llevar tan profundamente y exponerme a ese ambiente caracterizado por la ignorancia, que yo ya veo se estaba gestionando desde hace tiempo atrás. En un ambiente así todo se malinterpreta. Como el Señor Krishna dice en el (adharmaṁ dharmam iti yā manyate tamasāvṛtā / sarvārthān viparītāṁś ca buddhiḥ sā pārtha tāmasī) BG 18.32: “La inteligencia cubierta por la ignorancia percibe lo incorrecto como correcto, y todas las cosas, contrarias a su naturaleza verdadera”. Donde las voces de una inteligencia así empiezan a predominar, no hay nada favorable que esperar.

Hace 5 años atrás mi maestro espiritual me otorgó las bendiciones para comenzar con una nueva rama de la prédica. En ese entonces yo no le hice caso. Pero no “por intereses personales dentro de la misión” como algunos quieren verlo ahora; sino por el deseo de servir a mi maestro espiritual en su misión. Considero que me faltaba obtener alguna más experiencia para poder desapegarme y abrirme a una nueva etapa, así que de cierta manera puedo estar tranquilo y agradecido por todo lo sucedido tanto a lo largo de mi vida espiritual, como en estos últimos tiempos.

Como respuesta a muchos devotos, quienes me han preguntado, debo decirles que todas esas ideas del complot contra la misión, de la humillación de nuestro maestro espiritual, de la crítica a los libros de Srila Prabhupada, y lo demás que están escuchando y que pueden llegar a escuchar, son todas fantasías e imaginaciones de inteligencias nubladas, esparcidas por las redes sociales y que no tienen nada que ver con la realidad.
Finalmente en estos días he tomado la decisión y la responsabilidad de comenzar una nueva rama de la predica, y así honrar la instrucción (la cual él nunca modificó y siempre se mantuvo firme) que mi Gurudeva me entregó 5 años atrás.

Al comenzar otro proyecto y en cierta manera apartarme de la Misión Vrinda, no me estoy apartando de los ideales que he encontrado en esa misión, ni tampoco de las relaciones con muchos lindos y sinceros devotos. Me estoy apartando de ciertas personas, manejos, y de la hipocresía, sectarismo y la hostilidad que se han manifestado con gran claridad y fuerza dentro de la misión especialmente en estos tiempos de pruebas.
Srila Sridhara Maharaja describe la castidad para un verdadero discípulo como la fidelidad hacia el propósito por el cual ha llegado a la Conciencia de Krishna. Al entrar en esa nueva etapa, yo deseo seguir a ese mismo propósito y servir a los ideales que he recibido y aceptado de mi maestro espiritual.

Espero que lleguen a encontrar su paz quienes han visto en mí el peligro para Gurudeva y la misión. Y que lleguen a alcanzar sus metas todos aquellos quienes han visto en mí un obstáculo. Todos los demás devotos pueden confiar en que yo sigo siendo la misma persona, con las mismas intenciones y deseos de ser su amigo y sirviente. Los que tienen dudas sobre los aspectos técnicos de esa “separación” -me refiero más que todo a los devotos en México-, pueden dirigirse directamente a mí y no a las redes sociales o círculos no informados o malintencionados. El asunto es totalmente transparente, práctico, acordado con Gurudeva y planificado de tal manera.

Me queda pedir perdón a todos los devotos, quienes por mi presencia o manera de actuar o predicar se han sentido perturbados, o afectados en su sincero intento de servicio a Guru y Gauranga en estos tiempos turbulentos y antes de eso.

Tomando refugio en los pies de loto de todos los Vaisnavas, devotos del Señor, y en la mas misericordiosa encarnación de Nityananda Prabhu,oro para poder continuar en este camino por Su misericordia.

dasah br svami

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